El Parque Natural de Cazorla Segura y Las Villas cuenta con una superficie de 209.934 has. protegidas que engloban las casi 70.000 h de la Reserva Andaluza de Caza con una orientación Noreste-sudeste de la provincia de Jaén, Andalucía, España.
MUNICIPIOS
Este extenso Parque Natural está conformado por 23 municipios y 3 más del área de influencia. De ellos corresponden a la Comarca de la Sierra de Cazorla: Cazorla, Chilluévar, Hinojares, Huesa, La Iruela, Peal de Becerro, Pozo Alcón, Quesada y Santo Tomé. Comarca de la Sierra de Segura: Arroyo del Ojanco, Beas de Segura, Benatae, Génave, Hornos de Segura, Orcera, Puente Génave, Segura de la Sierra, Siles, Torres de Albánchez, La Puerta de Segura, Santiago-Pontones y Villarrodrigo. Comarca de Sierra de Las Villas: comprende los municipios de Iznatoraf, Sorihuela de Guadalimar, Villacarrillo y Villanueva del Arzobispo.
PROTECCIONES EXISTENTES
En 1986 fue declarado el Parque Natural Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, Reserva Andaluza de Caza de Cazorla y Segura, Reserva de la Biosfera declarada por la UNESCO (1983), en 1988 la Unión Europea lo declaró como Zona Especial de Protección de Aves (ZEPA). Más recientes son las declaraciones de Lugar de Interés Comunitario (LIC) en 2006 (Red Natura 2000) y Patrimonio de la Humanidad por los yacimientos de pinturas rupestres del “Arco Levantino” y la adhesión a la Carta Europea de Turismo Sostenible (CETS) de EUROPARC, en 2004 y renovada en septiembre de 2024 y SICTED en 2011.
ALTITUDES (m)
- Cerro de las Empanadas (2107 m)
- Alto de la Cabrilla (2078 m)
- Cerro de los Tornajos (2038 m)
- Cabañas (2028 m)
- Cerro Villalta (1910 m)
- Peña Juana (1886 m)
- Rayal (1835 m)
- Gilillo (1847 m)
RÍOS: Guadalquivir, Segura, Borosa, Aguamula, Guadalentín, Cerezuelo o Cazorla, Zumeta, Madera…
EMBALSES: El Tranco, La Bolera, Anchuricas, Aguascebas, E. de la Vieja, Embalse de Aguas Negras.
FORMACIONES GEOLÓGICAS
El área ocupada por el Parque Natural forma parte del conjunto de alineaciones montañosas que conforman las Cordilleras Béticas. Dentro de la zona Prebética, la más septentrional y externa es donde se ubica este espacio natural. Estratigráficamente las Sierras de Cazorla y Las Villas se caracterizan por mostrar extensos afloramientos de materiales del Jurásico, constituidas mayoritariamente por dolomías con algunas alternancias de arcillas y corresponden al Prebético Externo. Mientras que las Sierras de Segura, del Pozo y la Cabrilla (Prebético interno) presentan una serie de materiales con rasgos similares a la del Prebético Externo aunque más reducida en extensión. Los materiales del Cretácico están formados principalmente por margas, calizas y tramos arenosos y en la base y calizas arrecifales o dolomías en la parte alta.
Georecursos
Valle del Río Borosa, donde destacan el sinclinal del arroyo de las Truchas, el anticlinal del Puente de los Caracolillos; la Cerrada de Elías y las cornisas travertínicas de los Órganos. La Cerrada de Utrero, el lapiaz de Linarejos y Torcal Llano, el Karst y sima de Pinar Negro, Nacimiento del Río Segura…
FLORA
Estas sierras han sido refugio de numerosas especies vegetales, actualmente el catálogo florístico asciende a unas 2.200 especies entre las se cuentan con 215 endemismo ibéricos e iberonorteafricanos, 110 endemismos andaluces y más de 35 endemismos locales, como la Aquilegiacazorlensis, Erodium-cazorlanum, Pinguiculavallisneriifolia… Mención aparte es la Viola Cazorlensis, (descubierta por el botánico Abbé Gandoger en los años 1.902-1.903) planta de porte reducido que habita, en numerosos casos, sobre las grietas, con flores color carmín. También destacan longevos pies de Tejos milenarios, quejigos y acebos centenarios y los pinos salgareños o laricios más viejos de España, más de un centenar superan los 600 a 800 años y tres de ellos se acercan a los 1100 años.
FAUNA
Es muy rica y variada, con gran número de especies distintas con la peculiaridad añadida de encontrar entre las especies presentes algunas que encuentra en estas montañas su límite corológico oriental, como es el caso de la salamandra común y en otros grupos como es el de las aves, especies norteñas que encuentra aquí su límite más meridional de presencia, así como otras tan emblemáticas dentro de la fauna ibérica que son objeto de ambiciosos planes de conservación como son son el quebrantahuesos o el alimoche.
Entre los vertebrados, se pueden distinguir: 12 especies de peces como la excepcional y amenazada trucha común, barbo gitano, cacho, boga, todas ellas autóctonas; 21 especies de reptiles, entre ellos un endemismo, la Lagartija de Valverde, lagarto de las nubes, galápago leproso y europeo, lagarto ocelado, culebra de escalera, culebra de herradura, la víbora hocicuda…; 11 especies de
anfibios, sapillo partero bético, gallipato, tritón ibérico, sapillo partero ibérico, sapo corredor…, 186 especies de aves, desde las más emblemáticas como el águila real, culebrera europea, perdicera, alimoche, buitre leonado, quebrantahuesos, búho real, cárabo, autillo…; hasta las pequeñas joyas aladas que habitan nuestro entorno, menos conocidas, pero de una importancia sin
parangón para el mantenimiento para el mantenimiento del equilibrio ecológico, la dispersión de semillas o control de plagas, como por ejemplo el zorzal charlo, los especializados piquituertos o los excepcionalmente activos páridos (carboneros y herrerillos)… y 51 mamíferos (entre ellos la singular y ágil Cabra Montés (ungulado por excelencia de estas n¡montañas), ciervos, jabalíes;
especies autóctonas presentes en estas sierras, gamos y muflones con poblaciones bastantes sanas pero de procedencia alóctona en ambos casos, y con las esperanza de recuperar el corzo (primer ungulado en desaparecer de nuestras montañas). También son dignos de mención otros órdenes de mamíferos, aunque menos conocidos por sus costumbres menos conspicuas como el gato montés, zorro, nutria, ardilla…, 14 especies de murciélagos, como los rinolofos (género Rhinolophus) o murciélagos de herradura y los murciélagos de cueva…
Los invertebrados son también son unos grandes desconocidos, no solo por su reducido tamaño, sino también , por la animadversión que despiertan entre los humanos muchas de sus formas (arañas, abejas, escolopendras…), pero es innegable la importancia que tiene su presencia en los ecosistema, desarrollando funciones exclusivas reservadas a ellos en los ecosistemas mediterráneo, como, la polinización de las plantas, la eliminación de restos de vegetales muertos…, pero por otro lado y en ocasiones constituyen plagas que pueden provocar grandes daños como es el caso de la procesionaria del pino , o la lagarta peludas sobre las encinas. Son de especial mención las 112 especies de mariposas diurnas (especies excepcionales como la Graellsia Isabelae Ceballosi), 181 especies de mariposas nocturnas (polillas), 64 especies de saltamontes, o especies tales como el capricornio de la encina, Cerambix cerdo (uno de los primeros invertebrados estrictamente protegidos en Europa) o el “Macho Montés” Acanthocinus edulis entre los escarabajos, sin olvidar grupos como los de las abejas,
avispas y hormigas o las elegantes libélulas y caballitos del diablo…
MEJOR ÉPOCA PARA LAS VISITAS: Todas las épocas del año.
MONUMENTOS: Conjuntos Históricos de Cazorla y La Iruela.
GASTRONOMÍA: La cocina de Cazorla y su Sierra ha sido tradicionalmente de gran sobriedad. Nuestra gastronomía viene
definida por la propia climatología, con una abundante y rica condimentación de especias, por los productos del entorno: caza,
pesca fluvial, harinas, legumbres, frescas hortalizas…, todo ello aderezado con el toque de calidad que aporta el excelente aceite
de nuestros olivares. Citaremos algunos de los platos cargados de tradición, de saber y sabor popular, elaborados desde siempre por los hombres y
mujeres de nuestra sierra con las estrecheces propias de una economía de autosubsistencia pero también con lo mejor y más
natural que tenían en sus manos, con el saber hacer de sus padres y de los padres de sus padres.
Con las harinas que llegaban de los molinos harineros de la campiña se hacían platos que hoy son típicos de nuestra tierra como la «Gachamiga’; migas de harina, acompañadas de torreznos, pimientos secos y fritos, chorizo, morcilla, y hasta, según épocas, de melón, cerezas, uvas y otras frutas. Los «Talarines», finas tortas de masa de harina con agua y sal, guisados con carne de
liebre o conejo, nízcalos o «guíscanos» como aquí se les llama, y sin que falte el toque aromático que le aporta la hierbabuena. Sin duda, un plato modelo de la cocina más tradicional. Muy típico también de estas tierras serranas es e l»Rin-ran” un buen entrante en cualquier mesa, untado en el tradicional «pan serrano». El »Rinran» es un puré frío de patata y pimientos rojos secos con aceitunas y bacalao, aromatizado, según costumbres casi de cada casa, con cominos y otras especias.
Y nuestros embutidos de carne de cerdo y jabalí, y el jamón de nuestra Sierra curado y cuidado con gran esmero para honrar con su presencia las mejores mesas. Pruebe nuestros embutidos, patés de ciervo, gamo, jabalí, morcilla negra o perdíz, nuestro jamón serrano y no podrá resistir la tentación de llevar para casa algún nuevo «recuerdo» de Cazorla que no había previsto.
Y para saborear nuestras carnes, no deje la oportunidad de probar la «Pierna o Cabeza de cordero”; asado con aliños …; o la «Carne de monte”: de gamo,ciervo, de jabalí… , en múltiples y variadas preparaciones: al horno, en diferentes salsas, en caldereta…; o los «Tacos de lomo» en adobo. Carnes en su sazón y los mejores condimentos. Entre los postres destacamos, gachas de la abuela, el «arroz dulce»; los «enreos»; el «manjar blanco, la meloja, harán las delicias de los más golosos. Todo bien regado con una buena “cuerva” o con vino de esparteña, que aunque escaso. Es el propio de esta comarca. Para acabar, una copita de risol o mistela casera, pacharán serrano y preparando la digestión, unas infusiones de plantas aromáticas de la Sierra: té de piedra, poleo,
