El último de los quebrantahuesos andaluces desapareció de la sierra de Cazorla a finales de 1986. Ese mismo año se comenzó a trabajar en la reintroducción del quebrantahuesos, siguiendo las recomenda-ciones de la UICN. En 1996, la Consejería de Medio Ambiente firmó un convenio de colaboración con la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCBV), hoy refundida en la Fundación para la Conservación de los Buitres (VCF), para la cesión de ejemplares a Andalucía y se iniciaron negociaciones similares con los gobiernos de Aragón y Cataluña. Para posteriormente construir en la Sierra de Cazorla el Centro de Cría del Guadalentín en la Nava de San Pedro.
Poco después comienza la elaboración de un plan para su reintroducción, basada en la suelta de ejemplares jóvenes nacidos en cautividad para que, cuando alcancen su madurez sexual, se reproduzcan en el entorno donde fueron liberados; esta técnica se denomina cría campestre o hacking. El 13 de mayo de 2006, Tono, Faus y Libertad se convirtieron en los tres primeros quebrantahuesos liberados en Andalucía. Desde 2006 hasta 2020, se han liberado 96 quebrantahuesos, repartidas entre las provincias de Jaén y Granada. Hasta dicho año se han formado nueve parejas territoriales que han conseguido sacar adelante diecisiete pollos en libertad desde 2015, a lo que hay que sumar varias decenas de ejemplares aún no emparejados.
El Centro de Cría de Guadalentín
Se ubica dentro del Parque Natural, en la Nava de San Pedro. Se inauguró en 1966 y en 2002 nació allí el primer quebrantahuesos, “Andalucía”. Desde entonces han nacido en el Centro 139 pollos de los que 129 han sobrevivido. En total cuenta con 27 ejemplares, de los que doce forman seis parejas reproductoras que todos los años producen pollos. Desde 1999 su trabajo se incluye en European Endagered Species Program (EPP) para el quebrantahuesos, que se encarga de coordinar la cría en cautividad en Europa y marcar las directrices de trabajo con la especie. Este programa está liderado por la Venture Conservations Fundation (VCF), fundación que gestiona en la actualidad el Centro de Cría de Guadalentín.
Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)
- Longitud: 100-115 cm
- Envergadura: 250-285 cm
- Peso: 4,5 – 7,1 kg
- Esperanza de vida: hasta 40 años en cautividad.
- Distribución: grandes macizos montañosos de Europa, África y Asía. Extinguido en muchas de sus antiguas áreas de reproducción, y en regresión en la mayor parte de las actuales.
- Amenazas: el uso de veneno para matar depredadores es su principal amenaza, también los tendidos eléctricos, la persecución directa y el coleccionismo de huevos.
Su nombre científico quiere decir «buitre-águila barbudo», y ciertamente comparte características de ambos tipos de aves. Consumado planeador, impresiona su capacidad de vuelo y de maniobrar en el aire sin apenas aletear.
El quebrantahuesos está especializado en una dieta única: huesos. Su principal alimento son los restos de rumiantes, siendo capaz de tragarse grandes fragmentos, hasta vértebras y huesos largos de las extremidades. Si son demasiado grandes, los levanta en vuelo y los lanza contra el suelo en zonas rocosas para partirlos, los llamados «rompederos»; de esta práctica le viene su nombre. Su aparato digestivo es muy eficiente para extraer los nutrientes de los huesos de sus presas, siendo capaz de hacerlo muchos meses después de la muerte del animal. Esta exclusiva adaptación le permite sobrevivir con una décima parte de la disponibilidad de cadáveres que necesitan otras carroñeras comedoras de carne, como sus lejanos parientes los buitres leonados.
Punto favorables para la observación del Quebrantahuesos
- La Atalaya (Puerto de Tíscar): Probabilidad Media
- Cortijo del Tío Clemente: Probabilidad Media
- Mirador El Chorro: Probabilidad Media
- Mirador Puerto de las Palomas: Probabilidad Media
- Mirador Poyos de la Mesa: Probabilidad Alta
- Mirador Senda Los Pescadores: Probabilidad Alta
Datos facilitados por VCF y al PRCANA (Plan de Recuperación y Conservación de Aves Negrofagas- NEDE de Andalucía). Datos actualizados julio 2024.
